Mientras fumaba un cigarrillo, ve como se va consumiendo levemente hasta convertirse en humo, cenizas y nada..pero para su sorpresa, se da cuenta de que ella también se va consumiendo a cada fumada, sus pies comienzan a desaparecer, sus piernas no son màs que cenizas,su cuerpo no es màs que restos de lo que pudo ser y se va esparciendo en grupos cada vez más pequeños hasta quedar nada, ni un quizás.
Sin embargo, esto no significa una tragedia para ella, al fin es libre de toda atadura.
¿Acaso no fue el mismo Platón quien dijo que el cuerpo era la cárcel del alma?
y al final de todo ¿a quién le importa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario