
Porque después de una primera, hay una segunda...y bien buena
Ese sentimiento, viendo tus fotografías, es un tanto melancólico, un tanto cursi, pero que se le puede hacer.
Nos recuerdo perfectamente, no puedo decir que nos veíamos candentes con nuestro uniforme, porque no es cierto: cada uno vestíamos como queríamos, él con tus chalecos de los 80´s, playeras de bandas metal: Megadeth, Iron Maiden, etc;pantalones entubados( eso si, antes de que estuvieran de moda), mientras que yo sólo vestía una playera y sudadera "equis", que era lo que más te gustaba de mi: mi simpleza la vestirme, sin tapujos,arreglos, ni nada, sólo yo.
El chiste es que nos volvimos a ver después de nuestra primera vez: recuerdo nuestros labios rozándose, tus manos acariciaban mi vulva lentamente, la respiración agitada; mientras otra mano daba un recorrrido lento por mi seno izquierdo y más lento aún con la lengua hasta llegar a mi pezón. Eso sí "cuidando de que nadie nos viera".
Recuerdo la emoción después de nuestra primera vez, que más decíamos, qué más me enseñabas, de qué más hablábamos, sin duda era un paso muy grande para alguien de 16 años. Temblaba como marica -diría mi amiga- pero no podía imaginar algo más allá, era el momento más profundo que cada pareja vive.
Tus manos comenzaron a delinear mi cuerpo, tus dedos acariciaron cada rincón, tomaron la iniciativa y en ese instante nos miramos: sudor, pupilas dilatadas, respiración agitada, cuerpos desnudos una vez más. Si, una vez más después de haberlo hecho antes.
Era una especie de iniciación, sabíamos que era un mundo totalmente nuevo, era el mundo del placer el que se abría a paso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario